| |
|
| SINDROME
DE WILLIAMS: MODELO GENÉTICO-CONDUCTUAL |
| Ponente:
|
Galaburda, Albert
Jefe de la División de Neurología de la Conducta.
Profesor de Neurología y Neurociencias. Escuela de
Medicina de la Universidad de Harvard. (Boston, USA) |
| |
Hora: 9.00 Dia
: 22 de Febrero del 2003 |
Por qué interesarse en el sindrome
de Williams, uno entre más de cien sindromes genéticos
vinculados al retardo mental en los cuales se conoce, más
o menos, el mecanismo causal? La respuesta es que en este sindrome
existe la oportunidad de estudiar con más facilidad y promesa
de éxito algunas relaciones genético-conductuales.
En general, los sindromes de retardo mental son
bastante parejos en cuanto se refiere al grado de retraso en los
diferentes componentes de la cognición. En el síndrome
de Williams los pacientes demuestran déficits en ciertas
áreas cognitivas, pero no en otras. Por ejemplo, sus habilidades
visoespaciales son pésimas, mientras que las capacidades
lingüísticas están relativamente bien preservadas.
Los pacientes con Williams demuestran capacidades musicales y gran
habilidad en el procesamiento de caras. Sin embargo, con respecto
a esta última, son incapaces de reconocer peligro en caras
amenazantes.
Junto a estas características conductuales,
existen correlaciones en los patrones de potenciales evocados de
gran interés. Por ejemplo, las repuestas electrofisiológicas
a una presentación de caras son tan anormales que pueden
constituir un "marcador biológico-conductual" del
síndrome genético. Igualmente, existen características
interesantes en el patrón anatómico demostradas a
través de la resonancia magnética estructural, y reacciones
anormales tras activación cerebral en la resonancia magnética
functional. Anomalías anatómicas pueden ser demostradas
macro y microscópicamente y parecen sugerir una falla en
el desarrollo de los sistemas dorsomediales del cerebro.
El fenotipo básico del sindrome es el resultado de una hemideleción
de un segmento de más o menos 15 genes en la región
7q11.23, que incluyen al gen de la elastina. Usando el método
FISH (fluorescent in situ hybridizacion; hibridación fluorescente
in situ), la demostración de una hemideleción de la
elastina constituye la prueba diagnóstica del sindrome, porque
ese gen se encuentra al medio de la deleción. Sin embargo,
en los bordes de la deleción hay posibilidad de variación,
y ciertos pacientes con Williams demuestran deleciones más
pequeñas. Esta variabilidad ayuda a formular hipóteses
sobre la relación entre genes y deficits cognitivos específicos.
|