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Conferencia Inaugural
del V curso |
| ASPECTOS
ANATÓMICOS DEL DESARROLLO DEL LENGUAJE |
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Galaburda, Albert
Jefe de la División de Neurología de la Conducta.
Profesor de Neurología y Neurociencias. Escuela de
Medicina de la Universidad de Harvard. (Boston, USA) |
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Hora: 9.15 Dia
: 21 de Febrero del 2003 |
Desafortunadamente, los modelos
sobre la organización del cerebro humano para acomodar el
lenguaje se basan demasiado en los conocimientos obtenidos a través
de 150 años de estudio sobre el cerebro del adulto con trastornos
adquiridos, sea por infarto, traumatismo, tumor, infección,
etc. Seguramente estos modelos sirven para comprender hasta cierto
límite la organización del cerebro del niño
para el lenguaje, pero fallan cuando es necesario entender la reacción
especial del cerebro juvenil a un daño. Esto se debe más
que nada a la plasticidad ágil y menos limitada que caracteriza
el cerebro joven. Un ejemplo puntual es lo que hace la corteza visual
en aquel que nace ciego por razones oculares, o lo que hace la corteza
auditiva en los sordos de nacimiento.
Las regiones involucradas al lenguaje se encuentran
en dos localizaciones distintas: un grupo de áreas en regiones
dorsomediales, que tienen que ver con la activación del acto
del lenguaje y la atención al lenguaje de otros; y otro grupo
de áreas localizadas en regiones perisilvianas que tienen
que ver con la estructuración de la producción lingüística
y con la decodificación y acceso al significado del lenguaje
de otros. Este estilo dualístico de organización es
un solo ejemplo dentro de un sistema dual más generalizado
que afecta también otras funciones cognitivas. Por ejemplo,
en el sistema visual los procesamientos sensoriales-perceptuales,
tanto como los cognitivos, se desarrollan dentro de dos vías
relativamente independientes que se ocupan, por una parte, de procesar
informes espaciales (el sistema "dónde"), y por
la otra, informes sobre la naturaleza del objeto visual mismo (forma,
textura, color, etc.), (el sistema "qué").
En el lóbulo frontal, regiones dorsomediales
están involucradas en decisiones sobre cuándo actuar
(caso especial: cuándo hablar o cuándo atender al
lenguaje de otros), por una parte, y qué decir y cómo
decirlo, que es la función de las regiones perisilvianas
del lenguaje. Estas dos vias se subdividen en etapas de procesamiento,
primero de bajo nivel, luego de alto nivel, que forman el flujo
del pensamiento. Es exactamente en la importancia relativa de estas
etapas de procesamiento donde el cerebro joven se diferencia de
aquel presente en el hombre maduro.
La arquitectura y conectividad de la corteza cerebral,
tanto como la conectividad de la corteza con regiones subcorticales
apoyan un concepto de organización que es útil a nivel
heurístico y ayuda a entender las respuestas al daño,
tanto en el niño como en el adulto. Estas características
serán el enfoque de la ponencia presente y se enfatizarán
aspectos que puedan aclarar la biología de los trastornos
del lenguaje del desarrollo.
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