Caja de búsqueda

Funcionamiento ejecutivo y potenciales P300 pre- y post- tratamiento en el trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

Patricia Roca *, Fernando Mulas *, Rubén Gandía *, Pedro Ortiz *, Luís Abad**
* Instituto Valenciano de Neurología Pediátrica INVANEP.
** Centro de Neurodesarrollo Interdisciplinar- Red Cenit.
Correspondencia: Patricia Roca.
Instituto Valenciano de Neurología Pediátrica, INVANEP.
Artes Gráficas, 23 bajo.
46010 Valencia.
E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

RESUMEN
El TDAH es uno de los problemas del desarrollo más prevalentes en edad escolar (entre el 3  10% según estudios [1,2], cuya clínica se caracteriza por falta de atención, hiperactividad motora, marcada impulsividad, o una combinación de todas [3].


Las dificultades de los niños con TDAH en su funcionamiento ejecutivo han sido ampliamente descritas [4,5] en términos de planificación y organización, atención, la memoria de trabajo, la flexibilidad cognitiva y el control inhibitorio [6]. Recientemente se ha publicado un algoritmo que pretende dar cuenta de las diferencias de respuesta a los tratamientos, en base al perfil neuropsicológico diferencial [7]. Por otro lado, existen diversas pruebas neurológicas, de neuroimagen y neurofisiológicas (TAC, RM, EEG, PET) que se han empleado en el estudio del TDAH, siendo los registros de potenciales evocados cognitivos (PEC) de especial utilidad en la caracterización de estas dificultades [8,9]. En el ámbito farmacológico, se dispone en España de dos tipos de medicación para el TDAH: psicoestimulantes (fundamentalmente Metilfenidato) y no psicoestimulantes (Atomoxetina), con distinto perfil de actuación y distintos patrones de respuesta.


El objetivo de este trabajo ha sido realizar un estudio piloto que explore los perfiles neuropsicológicos y registros de potenciales PEC P300 de dos grupos de niños con clínica de TDAH tratados con atomoxetina y metilfenidato respectivamente. Se analiza la correlación entre el P300 y los parámetros neuropsicológicos seleccionados, y se analizan las diferencias antes y después de un año de tratamiento. Para ello se recogieron datos pre-tratamiento y post-tratamiento al cabo del año, de un total de 46 niños y niñas con TDAH entre los 6 y 15 años de edad, de los cuales 22 habían recibido tratamiento con atomoxetina (grupo ATX), y 24 con metilfenidato (grupo MTF). No se dispone de grupo de control, por lo que ha sido imposible controlar las variables confundentes y atribuir los resultados a un único factor.
Como instrumentos de valoración neuropsicológica se habían empleado el Continuous Performance Test (CPT), el test Stroop de colores y palabras, y el Wisconsin Card Sorting Test, para obtener medidas de funcionamiento ejecutivo. También se recogieron datos de registros de potenciales evocados P300 auditivos en Cz.


Los resultados muestran una mejoría global de los parámetros evaluados, en términos de funcionamiento ejecutivo y también la valoración de potenciales evocados P300 en ambos grupos con el respectivo tratamiento. Antes del tratamiento, el grupo ATX mostraba mayor rigidez cognitiva y peor control de interferencia, en comparación con el grupo MFT, con una afectación similar de los procesos de atención sostenida y control inhibitorio. Tras el tratamiento, ambos grupos habían mejorado sus parámetros, y las diferencias entre ambos grupos habían desaparecido.


Gráfico I. Resumen de resultados de CPT, Stroop y WCST pre- y post- tratamiento para grupo ATX y grupo MTF.

Gráficos II y III. Valores de Latencia y Amplitud P300 en Cz pre- y post- tratamiento para grupo ATX y grupo MTF.


Estos resultados irían en la línea del algoritmo mencionado, mostrando que aquellos niños con TDAH que presentan mayor rigidez cognitiva y peor control de interferencia podrían ver mejorías más significativas en este sentido con el tratamiento con atomoxetina, y los que presentan buena flexibilidad cognitiva y mayores dificultades en atención sostenida y control de impulsos podrían mejorar estos parámetros con psicoestimulantes como el metilfenidato [7].


Se evidencia que el estudio de las funciones ejecutivas y potenciales evocados P300 constituyen instrumentos de gran utilidad para la práctica clínica, y se enfatiza la efectividad de diseñar tratamientos personalizados y basados en variables objetivas.


Bibliografía.
1.    Biederman J, Faraone SV. Attention deficit hyperactivity disorder: A worldwide concern. J Nerv Ment Dis 2004;192:453-4.
2.    Shastri PC, Shastri J, Shastri DJ. Research in child and adolescent psychiatry in India. Indian J Psychiatry 2010;52:219-23.
3.    American Psychiatric Association. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, texto revisado. 4 ed. Barcelona: Masson; 2002.
4.    Narbona J. [High prevalence of ADDH: disturbed children or disordered society?]. Rev Neurol 2001; 32(3), 229-231.
5.    Doyle AE. Executive functions in attention-deficit/hyperactivity disorder. J Clin Psychiatry. 2006; 67 Suppl 8:21-6.
6.    Barkley RA, Edwards G, Laneri M, Fletcher K, & Metevia L. (2001). Executive functioning, temporal discounting, and sense of time in adolescents with attention deficit hyperactivity disorder and oppositional defiant disorder. Journal of Abnormal Child Psychology, 29, 541-556.
7.    Mulas F, Gandía R, Roca P, Etchepareborda MC, Abad L. Actualización farmacológica en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad: modelos de intervención y nuevos fármacos. [REV NEUROL 2012;54 (Supl. 3):S41-S53] PMID: 22605631.
8.    Frank Y, Seiden JA, Napolitano B. Event related potentials to an ‘oddball’ paradigm in children with learning disabilities with or without attention deficit hyperactivity disorder. Clin Electroencephalogr 1994; 25: 13641.
9.    Satterfield JH, Schell AM, Nicholas TW. Preferencial neural processing of attended stimuli in attention deficit hyperactivity disorder and normal boys. Psychophysiology 1994; 31:110.



PIDE UNA CITA

35 años de experiencia nos avalan