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Dificultades en la percatación rápida de incongruencias en el trastorno de aprendizaje procedimental: posible disfunción de la coherencia central.

Nerea Crespo-Eguílaz y Juan Narbona
Unidad de Neurología Pediátrica. Departamento de Pediatría.
Clínica Universidad de Navarra. Pamplona (España)
Correspondencia: Dra. Nerea Crespo-Eguílaz. Dpto. de Pediatría. Clínica Universidad de Navarra. Avda. Pío XII, 36. 31008 Pamplona (España) e-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

El Trastorno de Aprendizaje Procedimental (TAP) -o trastorno de aprendizaje no verbal- afecta a la automatización de destrezas perceptivo-motoras y de rutinas cognitivas que, normalmente, se usan sin especial esfuerzo. Estas destrezas y rutinas se convierten, para los afectos de TAP, en procesos trabajosos que demandan coste suplementario atencional y de la memoria operativa, lo que va en detrimento de la comprensión rápida de situaciones en las que hay que manejar información de cierta complejidad. A consecuencia de esto, en el TAP se observa trastorno del desarrollo de la coordinación, dificultad en los aprendizajes escolares, lentitud en los procesos y dificultad en la comprensión y en la adaptación de la conducta social. Es frecuente la asociación con el déficit de atención e hiperactividad (TDAH), habitualmente bajo la forma con predominio de inatención. Se han documentado también en esta patología alteraciones en la integración visoespacial: en el reconocimiento de los detalles, en el procesamiento simultáneo, en la organización visoespacial y en la integración de las partes en un todo.

 

Pretendemos analizar y profundizar en la disfunción neurocognitiva de este trastorno. Concretamente, revisamos aquí las dificultades que los escolares afectos de TAP experimentan al pasar del reconocimiento de los elementos de un conjunto al sentido (coherencia) o sinsentido del todo, y viceversa. La realización rápida de esta tarea, bajo el control del sistema ejecutivo es fundamental en la conducta social y en los requerimientos de aprendizaje complejo. La disfunción de la coherencia central no es exclusiva del autismo y puede ser observada también en sujetos con TAP o en el retraso mental, entre otros. En el ámbito escandinavo, Gillberg  indica que los niños con déficit de atención, del control motor y de la percepción (DAMP) manifiestan también un estilo cognitivo similar. Tener coherencia central débil implica identificar los detalles de un relato o discurso pero sin comprenderlo en su conjunto; tener dificultades para describir los aspectos importantes de una escena o situación; proporcionar información que no viene al caso; en definitiva, una dificultad para la comprensión contextual de las situaciones sociales así como para adaptar la conducta en las mismas, como les sucede a los niños con TAP. Además, la identificación de nuevas representaciones contribuye a que inviertan más tiempo en las tareas escolares que requieren de procesamiento simultáneo de la información.

En nuestra experiencia clínica nos resultan útiles dos tareas de percepción visual que requieren, para su correcta comprensión, de la confrontación de informaciones visuales concurrentes y de una percatación rápida de las incongruencias que en ellas se representan: El Test de Imagen  Quimérica consiste en la percepción e identificación de un dibujo en el que se representan dos mitades de sendos animales (la mitad izquierda corresponde a un pez y la derecha, a un cerdo, en perspectiva lateral), que se presenta al sujeto durante dos segundos de exposición. Ante este conflicto perceptivo-cognitivo, el sujeto puede responder que realmente se trata de una imagen extraña compuesta por las figuras parciales de cada animal, o puede negligir uno de los dos componentes para resolver el conflicto (hemi-inatención visual), para descubrir la complejidad del conjunto sólo cuando se le muestran luego por separado cada una de las dos mitades.  La segunda prueba, Escena Visual Incongruente, consiste en la comprensión y descripción de una lámina de la batería Medida de inteligencia de Terman y Merril en la que está representada una acción: un hombre está cortando la rama de un árbol  sobre la que está sentado distalmente al punto de corte; por lo que caerá al suelo junto con la rama cuando termine de cortarla.


Para ello, estudiamos la validez de estas tareas de percepción visual como medidas de dichas habilidades. Se aplican las dos pruebas a 200 escolares: 80 afectos de TAP (60 de los cuales tienen TAP+TDAH); otros 60 están afectos de TDAH sin comorbilidad; 60 escolares sanos forman el grupo control. Se registra la extinción espacial unilateral en Imagen quimérica y la dificultad de comprensión en Escena visual. Se comparan las respuestas de todos los grupos mediante 2. Los escolares con TAP tienen menor capacidad para comprender la quimera y/o la incongruencia de la escena compleja que se les muestra; los dos grupos con trastorno de aprendizaje procedimental difieren de los grupos control y TDAH en las dos pruebas estudiadas (tabla 1).


Tabla 1. Diferencias en Imagen quimérica y Escena visual entre los grupos Control, TDAH, TAP y TAP+TDAH (técnica estadística utilizada: Chi-cuadrado de Pearson). NS: no diferencias significativas; p<0.01: diferencias significativas a un nivel de confianza del 99%

Se calcula la efectividad y la eficiencia de cada prueba por separado y se realiza análisis discriminante según el rendimiento conjunto en ambas. Ambas pruebas poseen una efectividad alta y una eficiencia moderada. El 88,7% de los sujetos con TAP y el 12,5% de los sujetos sin TAP rinden bajo en una de las pruebas o en las dos. El 11,3% de los niños con TAP y el 87,5% de los participantes sin TAP manifiestan un rendimiento normal en ambas pruebas. En el análisis discriminante cerca de 90% de sujetos quedan correctamente clasificados como TAP / no TAP a través de estas pruebas de coherencia central (tabla 2).


Tabla 2. Análisis discriminante: agrupación de los sujetos con trastorno de aprendizaje procedimental de la muestra (TAP y TAP+TDAH) y sin dicho trastorno (Control y TDAH), según el rendimiento en las pruebas Imagen quimérica y Escena visual.

La evaluación de la función de coherencia central es factible en el ámbito clínico mediante pruebas sencillas que han formado parte de escalas psicométricas clásicas. Interpretadas en el contexto del TAP, contribuyen a comprender mejor las dificultades adaptativas de los sujetos afectos.

Bibliografía

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Terman L, Merril MA. Medida de inteligencia. Madrid: Espasa C alpe SA; 1976.

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