"Veinte no es nada y es mucho. Nada porque contemplando el micromundo de nuestro entorno donde por doquier se perciben las ansias de trascender a ultranza y de entender nuestra propia existencia, nos topamos con la realidad de que una o dos generaciones apenas representan una minúscula gota de agua en el océano del devenir humano. Por otra parte, qué pocos se acuerdan de los padres de nuestros abuelos que amamantaron la vida y el desarrollo de nuestro propios congéneres. Todo siempre tan próximo y tan lejos.
La vida es un suspiro, pero es vida, y aunque parezca corta da tiempo para casi todo. Porque veinte años también es mucho dependiendo del desarrollo vital y profesional de cada persona y más aún si nos referimos al entorno del desempeño médico. Hemos sido testigos como en cuatro décadas de desarrollo científico y tecnológico todos los planteamientos del devenir de la medicina y del neurodesarrollo han cambiado de forma inimaginable
En neurociencias los cambios vertiginosos alcanzados parecen increíbles y no tener fin...."
Extracto del Articulo "Veinte años de neurodesarrollo", del diario LAS PROVINCIAS (leer articulo entero).